Una luz en el panorama de la construcción

Seccion de Construccion - El Nuevo Dia -

En el 2005 la inversión en la construcción fue de $6,500 millones anuales y en el 2009 fue de $4,400 millones. Estas cifras demuestran el impacto de la crisis económica en este sector, para el que afortunadamente se vislumbra un rayo de esperanza.

¡Noticias alentadoras! Pronto podríamos estar viendo luz al final del túnel. Al menos esa fue la percepción del reconocido economista José Joaquín Villamil, al analizar con Construcción los resultados del análisis ‘Tendencias en el Mercado Residencial’, realizado los primeros días de abril, por la firma Estudios Técnicos, Inc.

Los números de la venta de nuevas unidades de vivienda en el primer trimestre, sin embargo, no abonan al optimismo pues reflejaron una caída sustancial en comparación con el cuarto trimestre del 2009. Se vendieron tan sólo 903 unidades comparadas con 1,184 en el trimestre anterior, de acuerdo al informe Construction & Sales Activity Report de la misma empresa.

Sin embargo, las preguntas afloran a borbotones cuando se ven gráficamente los resultados de dicho estudio, y los números que le acompañan. ¿Cómo entender que hay una posibilidad de mejoría cuando vemos que más de 95,000 empleos se han perdido desde el 2007 y que la situación del desempleo se agrava porque los pocos disponibles son con bajos salarios? Además, la tasa de delincuencia en los préstamos hipotecarios ha subido dramáticamente y lo mismo ha pasado con las bancarrotas personales que, de acuerdo al estudio, en el 2009 fueron de 8,047 mientras en el 2006 fueron de 4,092.

En cuanto a la venta de las unidades residenciales nuevas, en el 2004 se vendieron 13,419; sin embargo la tendencia disminuyó marcadamente hasta llegar a las 5,023 en el 2009. Al analizar las ventas por nivel de precio, se encontró que de las vendidas en el último año (2009), el 43.7 por ciento correspondía a residencias entre los $120,001 a los $209,999, seguido por propiedades con precios entre $70,001 y $119,999 (el 22.4 por ciento).Los resultados del estudio reflejan que es evidente que el 2009 fue un año de disminución en ventas en todos los niveles, excepto en viviendas de más de $600,000.

El optimismo expresado surgió porque sorpresivamente en el segundo semestre de 2009 se vieron cambios positivos en ciertos segmentos, como el de propiedades entre los $70,001 a los $119,999 y el de $310,001 a $419,999, como se aprecia en la tabla “El mercado puede haber tocado fondo”.

Aún con ese rayo de luz en el panorama, los niveles de inventario continúan altísimos. Es decir, hay muchas casas para la venta y esto tiene el efecto de retrasar la recuperación. De acuerdo con los datos más recientes, a diciembre del año pasado existían 10,776 unidades de vivienda sustancialmente construidas. De éstas, 4,853 unidades tenían precios entre $150,001 y $300,000 y la mayor cantidad de ellas estaban ubicadas en Caguas, Mayagüez y San Juan. Les seguían las viviendas entre los $300,001 y $500,000, con 2,466 unidades disponibles. Hay otras 10,000 en distintos procesos de desarrollo.

Ya tocamos fondo

Lo importante de que el sector de vivienda se recupere es que impacta a toda la economía. “El impacto de este sector es tan significativo, que cuando está en crisis afecta todo, pero a la vez si hay una mejoría se deja sentir positivamente a nivel de toda la economía”, explicó el economista.

Para Villamil, la economía a nivel nacional ha dado indicios de recuperación, pero esto no significa que cantemos victoria en Puerto Rico y que los problemas de nuestra economía han desaparecido. “Hay que ver eso con cautela, ya que si esa recuperación trae por ejemplo un aumento en los intereses a largo plazo, podría detenerse la mejoría que se espera aquí’, dijo.

Villamil, no obstante, piensa que lo peor ya pasó, pero destaca que hay que tomar en cuenta que seguiremos viendo medidas y empresas todavía afectadas por esta gran recesión, la más larga desde los años 1940, y en la que se cayó por un pobre manejo fiscal que siguió por décadas. El cierre de tres bancos recientemente muy probablemente afecte de manera negativa la disponibilidad de crédito a corto plazo, pero tendrá como consecuencia que se contará con un sector bancario mejor capitalizado y en mejor posición para ofrecer financiamiento a los sectores económicos.

 Alternativas para salir a flote

Al reiterar que la construcción juega un papel fundamental en la recuperación económica, destaca varias medidas a tomar en cuenta en esta industria:

*Bajar precios en proyectos no vendidos. Esto por un lado afecta la motivación de los constructores para desarrollar nuevos proyectos, pero hace que los inversionistas que invirtieron en los ya existentes, salgan de las unidades que aún quedan por vender, con lo cual pueden pagar sus préstamos de construcción. A la vez, si el desarrollador pone su empeño en vender y baja los precios, se estimula al consumidor a comprar una vivienda. “El mercado mismo obliga a que los precios bajen. En la medida que esto ocurre, suben las ventas. Todos ganan con una medida como esa, y eso se evidencia cuando los números en venta reflejan mejoría”.

 *Hay que entender que puede pasar mucho tiempo en que la economía permanezca en el fondo. La gente debe estar clara en que la recuperación puede tardar. “La recuperación no se da automáticamente, como todo proceso complejo, toma tiempo”.

*Identificar incentivos que estimulen las compras. ‘Medidas como las que ha tomado el gobierno son positivas para impulsar la construcción, pero hay que seguir de cerca cómo se estructura la asignación de fondos’.

*Una medida que se debe tomar es permitir que el 100 por ciento de la inversión en la construcción se pueda depreciar el mismo año en que se hace dicha inversión. “Claro, hay que ver que la inversión sea en infraestructura, actividades productivas o vivienda de interés social”.

*No perder de vista los factores de más riesgo en la recuperación, entre ellos la debilidad en la recuperación de la economía estadounidense; la baja confianza del consumidor, restricciones en la capacidad crediticia y el aumento en las tasas de interés. Cualesquiera de ellos puede afectar el proceso de salir a flote.“Mi sentir es que se están tomando medidas dolorosas, pero no había alternativas. El gobierno no podía seguir operando como lo estaba haciendo. De aquí a fin de año vamos a ver una leve mejoría. En la segunda mitad de este año entramos en el año fiscal 2011, y ya para esa fecha los estímulos se van a dejar sentir”, dijo Villamil. Entre el 2009 y el 2010 la economía se contrajo un 7 por ciento, cifra que es muy significativa, pero para el 2011 se espera que esa tendencia se revierta con un crecimiento lento, pero positivo. De haber contracción, sería mucho menor que la del 2009 y 2010.

 “Espero que para el 2012 se logre un crecimiento más sólido. El gobierno tendrá que seguir enfocándose en la parte fiscal, que es el aspecto estratégico más importante, que se haya logrado la venta de un número importante de las unidades disponibles en el mercado y que se hayan comenzado algunos de los proyectos estratégicos y los que se han anunciado utilizando el mecanismo de Alianzas Público Privadas”.

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